Alimentación consciente

"Seamos el cambio que queremos ver en el mundo", Gandhi

lunes, 21 de marzo de 2011

Vitamina B12

Se supone que si uno no come carne terminará por tener una deficiencia de esta vitamina. ¡Tonterías!
De dónde la sacan los animales cuya carne comemos? La vitamina B12 se encuentra en muy pequeñas cantidades en las plantas, pero la forma en que el organismo se la asegura es principalmente, a partir de la que se produce en el cuerpo . El estómago segrega una sustancia llamada “factor intrínseco”, que transporta la vitamina B12 creada por la flora intestinal. La cuestión de la vitamina B12 es sólo una parte del mito de las proteínas.
De dónde saca la vitamina B12 el ganado que nos proporciona carne y leche? Se supone que sin carne y productos lácteos nos moriríamos. Si no hubiera otra fuente, a parte del sentido común, que nos demostrara la falsedad de tal afirmación, ya podríamos considerarla exagerada; pero hay fuentes, y numerosas .
Nuestra necesidad real de vitamina B12 es tan reducida que un miligramo de vitamina B12 puede durarnos más de 2 años, y la gente sana tiene, generalmente, provisión para 5 años. Pero hay una dificultad: la putrefacción obstaculiza la secreción del “factor intrínseco” en el estómago y retarda la producción de vitamina B12 ¡de manera que quienes comen carne tienen más probabilidades de sufrir una deficiencia de esta vitamina que los vegetarianos! Este hecho se conoce desde hace algún tiempo, y en parte fue analizado en un informe, titulado Las vitaminas del complejo B, que se publicó en el Anuario de 1959 del departamento de Agricultura de los Estados Unidos. ¡Y la propaganda afirma precisamente lo opuesto!"


La Antidieta, Fir for Life: Harvey y Marilyn Diamond. 5º Edición, 1992.

Proteínas

El miedo a no comer suficientes proteínas es cada vez más infundido. El problema, sin embargo, no reside en la falta de proteínas sino el exceso. Tener demasiada proteína en el cuerpo es tan peligroso como no tener suficiente.
Parece que todo el mundo tuviese una opinión diferente respecto de la cantidad de proteínas que se ha de ingerir.
Las proteínas no son ni más ni menos importantes que cualquier otro de los constituyentes de los alimentos, aunque nos hayan hecho creer que son las más importantes, no es así. Todos ellos desempeñan un papel decisivo para hacer que un alimento sea lo que es.

¿Proteínas vegetales o animales?
Ninguna discusión de las proteínas sería completa si no se hiciera mención de la ingesta de carne, porque en general se la considera como la fuente ideal de proteínas. Una de las principales razones para ello es que la proteína animal se asemeja mucho más a la del cuerpo humano que las vegetales. Se le atribuye la fuerza.
Pero analicemos: ¿Cuáles dirían que son los animales más fuertes del planeta? Elefantes, bueyes, caballos, mulas, camellos, búfalos, etc. ¿Y, qué comen? Hojas, hierbas y frutas. ¿Y qué indica eso con respecto de la necesidad de comer carne para tener fuerza?
La proteína no se forma en el cuerpo humano comiendo proteína. La idea de que se puede comer un trozo de carne y que eso se convertirá en proteína en nuestro cuerpo es absurda. Las personas construyen las proteínas de sus cuerpos a partir de aminoácidos, los cuales a su vez proceden de las proteínas que ingieren. Una dieta variada de alubias, lentejas, cereales y verduras contiene todos los aminoácidos esenciales. Antes se pensaba que había que comer juntos varios alimentos vegetales para conseguir todo su valor proteínico completo, pero la investigación actual sugiere que no es así. Muchas autoridades en el campo de la nutrición, incluyendo a la American Dietetic Association (Asociación Dietética Americana), opinan que las necesidades proteicas pueden ser satisfechas fácilmente consumiendo una amplia variedad de fuentes de aminoácidos a lo largo del día. También ingerir suficientes calorías es esencial para un aprovechamiento óptimo de la proteína por parte del organismo .
Algunos autores las permiten una o dos veces por semana (Seignalet; Kousmine, Burguer), siempre que se tome cruda (Burger), muy poco hecha (Seignalet) o ligeramente cocida (Kousmine). Otros autores las desaconsejan totalmente (Fradin, Schneider, Scola, Besson, Pamplona) .
Lo importante de las proteínas es la proporción de sus aminoácidos, especialmente los ocho esenciales (el organismo no puede formarlos), y el aprovechamiento que se haga de ellos. Si a estos factores añadimos la valoración de las toxinas, residuos y ácidos que dejen, dependiendo de su procedencia, quizás el resultado final pudiera sorprender a los más profanos.

Puedes ingerir algo de carne sin dañar la salud, les acerco unas recomendaciones:
• Que provenga de buena fuente (confiable).
• No comer carne más de una vez por día. Preferentemente por la noche.
• Acompañen la ingesta con una abundante y fresca ensalada.


Que tus alimentos sean tu medicina. El poder terapéutico de la alimentación inteligente. Felipe Hernández Ramos.